
Pasaran muchos años hasta que deje de retumbar por las paredes de aquel juzgado de Barcelona esa frase. Rebotando sin parar, será escuchada durante todos esos juicios venideros, adentrándose en los oídos de todos los presentes en la sala. Esas palabras, pronunciadas con una escalofriante sinceridad, como declaración final por aquel hombre. Su última sentencia antes de ingresar en la cárcel. El resumen de por qué decidió truncar la vida de aquel bebé de apenas seis meses.
Aquel "La maté porque quería más a nuestro hijo que a mí" en ese juzgado de Barcelona.

1 comentarios:
qué trágico :s
(nosotros te mataremos porque eres nuestro)
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