1- Haz una portada bonita con un título simple y con gancho. Con el Photoshop no tendrás ningún problema y para el título tampoco te comas mucho la cabeza. Haz algo que suene enternecedor y a la vez resulte curioso, como el ejemplo de a continuación:

2- Escribe una contraportada intrigante, llamativa y misteriosa. Que no te diga nada del contenido del libro y lo suficientemente descarada como para que llame a la gente a sacar un billete de veinte euros de su cartera:
"Te ha llamado la atención la portada y has decidido echarle un vistazo a estas letras que estás leyendo ahora mismo para saber de qué va la historia. Se dibuja una sonrisa en tu cara, porque sabes que este libro no es como los demás. Dentro hay una historia que te va a cautivar y que sería imposible de describir ni por el mejor de los críticos literarios. Lo mejor que puedes hacer es comprarlo inmediatamente y descubrir los fascinantes acontecimientos que le suceden a los personajes del interior de este libro.
O eso, o pasar de largo y quedarte sin leer uno de las mejores historias de nuestros tiempos. Tú decides"
3- Llama a una editorial, envíales por email lo que has hecho en los dos pasos anteriores y diles que tienen un éxito literario entre manos. Planeta o Salamandra bien valen. Te dirán que vayas a visitarlos con el texto en unos días.
4- Escribe el libro. No hace falta ser escritor, vaya, dedícate a contar las aventuras de un niño/a judío/a durante el trascurso de la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, relatando esta sangrienta matanza a través del prisma inocente de la infancia para quitarle hierro al asunto. No olvides poner algún que otro detalle gracioso/ enternecedor y un final lacrimógeno y emotivo del que nadie se podrá olvidar durante un par de semanas.
5- Entrégale el texto a la editorial, espera su llamada y aceptación...Voilà! En varias semanas tendrás tu libro vendiéndose en grandes almacenes y copando los primeros puestos, haciéndote de oro. Éxito garantizado, ¡felicidades, campeón/a! Varios testimonios avalan este método:
John Boyne, autor de El niño con el pijama de rayas: "En cuanto leí este método, no me lo pensé dos veces y me encargué de llevarlo a cabo. Escribí el primer borrador en un día de un tirón y, ¡boum!, película y todo, fíjate tú"
Tami Shem-Tov, autora de La niña de los tres nombres: "Siempre me encantaron las historias de llorar con niños judíos en el Holocausto...Si todo el mundo saca tajada de algo tan emotivo, ¿por qué yo iba a ser menos?"
Morris Gleitzman, autor de Una vez: "Necesitaba algo de pasta y al ver este fantástico método creí que era una manera excelente de salir en el apuro. Para todos aquellos escépticos, les advierto: ¡funciona!"
[Advertencia: el autor de este blog no se responsabiliza de los ficticios testimonios vertidos en esta actualización ni tampoco del fracaso que pueda entrañar el intento de poner en práctica este método. En caso de duda consulte con la Red, mucha suerte]

3 comentarios:
y el sexo
no te olvides del sexo
siempre funciona
Jajajaja y después dicen que no es tan difícil publicar como tener éxito... andaqué!! pues habrá que hacer caso a este método!!!!!
A mi el niño del pijama de rayas me ha parecido un libro molón.
No de la manera en que le ha parecido molón a la mayoría de la gente (sabes que y soy mazodemodesta) pero es molón.
De todos modos, nunca leería un libro con una portada tan rosa...pepe,pepe,pepe.... rosa?
Anyway seeguiré el método algún día, me haré más famosa que tú, y me odiaras por siempre jamás.
:D
Ñi
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